Nunca lo conocí, ni de lejos ni de cerca (si descontamos, claro, cuando se paraba con toda su humanidad voluminosa frente al público en un escenario) pero no me da pudor decir que lo quería. Es un cariño raro, que llevaba casi de taquito y que ahora se tiñe de duelo por su muerte.
No quiero pontificar a los que se van pero tampoco me voy a privar de “saludar” a quien, estoy convencido, provocó cosas muy buenas en mí. Me gustó ver tantos adioses en la web y la verdad es que con sólo espiar uno de los miles de homenajes que poblaron la pantalla y la radio bastó para ponerse triste de veras. Ojalá su gente pueda festejar como dicen que él quería, a mi me resultaría muy difícil... ¿Habrá sido su existencia feliz? “Como la de todos, chanchos glamorosos”, diría el.
10 comentarios:
Hola amigo! hola espejo de lo que me pasa a mi desde ayer a la tarde. En mi caso todavia no vi ni escuche comentario, homenaje o saludo alguno, y se dio esto que es procesarlo enteramente solo, sin estimulos externos. Primero fue honda sorpresa, despues calma "está bien, vivió la vida", y después empecé a sentir otras cosas. "La muerte de Peña me movilizó" pensé, pero no, la verdad que estoy triste porque puedo decir - como vos - que quise a Peña. Y entonces se puede querer unilateralmente? sin contacto alguno, sin saludos y sonrisas, sin una palabra intima, sin un puto abrazo? sí, a Peña lo quiero. Recordé con inmenso cariño las risas convulsivas, pero no la risa sola, vacia de sentimiento, esa no alcanza para encariñarse. Peña te regalaba su dolor, su reflexión absurda e incesante, su ternura a prueba de todo, su arte sutil y grosero, su incoherencia tan hermosa, tan ganas de matarlo a veces, muchas veces, su amor virulento, cuanto amor Peña! gracias por mostrarte siempre como sos, como podías, como se te cantaba el orto.
No puedo dejar de pensar que el tipo era mucho mas cuerdo y sensato que muchísima gente, que a veces le estamos pifiando feo en la escala de valores y parece de lo más normal.
Gracias pablin por darme el pie justo y sacarme estas cosas de encima.
"es un cariño raro, que llevaba casi de taquito", últimamente lo escuchaba poco, pero recién hoy me di cuenta de que me hacía bien saber que peña existía en el mundo.
Groso Mono, sentidas palabras las tuyas y claro que me vino a la cabeza la gente con la que compartía ese cariño (vos, mi hermana, que hoy me escribió por esto y tantos otros más..) En fin, allá fue nuestro "homenaje".. Un gusto compartir eso también.
Lo propio hice en mi blog.
Nunca fui al teatro.
Tampoco me arrepiento.
Hay vidas que valen la pena, la de Peña (con lo que poco que lo conozco) parace que fue una de ellas.
Hasta el reencuentro, Fernando
Ojalá esté más feliz, y menos a la búsqueda de quilombos allá donde ahora esté...y seguramente se encontrará con varios a quien queria (por empezar, su madre!).
Los que quedamos acá, le mandamos un fuerte abrazo...
Eras y seguirás siendo lo más Fernando...
Charo
Gracias Fernando por tanta locura. Nos veremos en alguna ocasión.
No es unilateral este porque él daba en forma de programa de radio, de obra de teatro, etc. Alguno dira si pero para eso cobraba... la plata siempre la puta plata.
Pero el daba, veces uno coincidia, a veces reflexionaba otra veces me era totalmente ajeno, el daba eso seguro y con eso en algo nos la hizo mas facil, alegre, interesante a los demas.
Chau Peña ojala estes feliz y como entiendo que nos vamos a reencontrar te mando un hasta luego
Fer, yo también te quiero mucho y te agradezco por tantas risas, momentos de reflexión, indignaciones compartidas. Tu inteligencia, sensibilidad, humor, capacidad de transgredir y vivir la vida a pleno nos han demostrado que la palabra ARTISTA te queda chica. Ya es la 2° mañana sin vos y te sigo extrañando...ojalá se pase pronto. Gracias por tanto, puto lindo, y espero encontrarte algún día.
Hola Pablito, soy Clau. Gracias por brindar este espacio, la verdad que tuve un nudo en la garganta todos estos dias y me parece que me estaba faltando poder expresar unas lineas.
Siempre tuve sentimientos encontrados acerca de Peña...
En este ultimo tiempo vi su costado mas humano, por un momento se bajó de su metro noventa intempestuso y lo vi como un nene muerto de miedo. Miedo no a la muerte en si, sino a lo que esta le quitaba..la posibilidad de llevar adelante tantos proyectos e ideas para seguir comunicandonos su forma de pensar, tan directa, tan simple y a veces tan compleja.
Me gusta quedarme con este, su costado mas humano, simplemente porque me llego muy adentro su sentir y su intención de trascender, todo un ejemplo!!!
Publicar un comentario en la entrada