Y un buen día decidí acudir a Philip Roth, aquel novelista norteamericano (judío norteamericano, diría él) que desde hace un tiempo se transformó en la niña mimada de los críticos literarios y, ¿curiosa combinación?, también de los rankings de ventas.
Por ahora el encuentro fue bastante efímero (sólo fueron dos novelas) pero lo suficientemente grato como para querer reproducir algunas de sus reverberaciones. Sobre todo de Engaño, una novela centrada en los largos y esporádicos diálogos entre dos amantes y cuyo comienzo quizá termine siendo antológico: discutiendo, riendo y chicaneándose, ambos protagonistas aceptan someterse al “cuestionario sobre el sueño -mejor dicho, el juego- de escaparse juntos que tienen los amantes maduros”. La consigna es simple, hay que responder todas las preguntas, que pueden ir desde "¿en qué aspectos ya te decepciono?" a "¿cuánto dinero puedes gastar sin que te caiga mal?" o "¿qué dirías si alguien entra por esa puerta y nos descubriese?"
Lo que me resultó más curioso, mientras leía esas líneas, fue pensar en la cantidad de representaciones que últimamente tratan la desilusión, el engaño o “la imposibilidad del amor en términos tradicionales” (como me dijo hace poquito en una entrevista Iván Noble).
En cine (uff, ni empiezo a enumerar), en teatro (elijo uno al azar, El año que viene a la misma hora, con los taquilleros Adrián Suar y Julieta Díaz) y en tele (Tratame bien, por citar un éxito local y Californication, por citar otro de afuera, que descubrí hace poquito en DVD), todos coinciden en desnudar con crudeza los fracasos matrimoniales (una costumbre extraña del soporte audiovisual: por más que el registro siempre es hiperrealista, nunca faltan los largos, sostenidos ¿¿e inodoros?? besos a tempranísimas horas de la mañana… ¿alguien sabe a quién se lo ocurrió canonizar esa mentira?).
En fin, más allá de esa nimiedad, y seguramente porque en muy breve encararé mi primera convivencia amorosa, la verdad es que no me deja de sorprender esa locura tan nuestra y occidental de regodearnos en el romanticismo y el desamor, como si fueran dos esferas irrenunciables, tanto en el heroísmo y la excepción como en la rendición y el tedio.
Ah! el cuestionario de Engaño sigue siendo muy elocuente, sobre todo cuando al final ambos intentan decidir cuál debería ser la última pregunta y él le dice: “la tengo, la tengo: ¿de alguna manera, en alguna esquina de tu corazón, albergas todavía la ilusión de que el matrimonio es una aventura romántica? De ser así, eso podría ser la causa de muchos conflictos…”
Por supuesto, es la única pregunta que queda sin respuesta.
4 comentarios:
Y si no hay amor que no haya nada entonces vida mia.No pienso regatear! Dice el indio y habra que creerle. Ahora si no hablamos de enamorarnos y de desenamorarnos de que hablamos en nuestros relatos sociales. ¿No esta ahi en estas dos capacidades uno de los saltos evolutivos con los animales? ¿No es esto lo que nos hace interesantes como personas? Siempre hablamos de los puntos de partida (para que recordar el Puerto de Palos?) y por supuesto compartimos naufragios, como boyas, como mapeos.
Se me fue largo y tedioso creo.
Abrazo Grande.
P.S.:Lo que se da nunca se pierde.
Aunque se haya hablado y escrito mucho del tema, y como se seguira haciendo, lo importante es lo que nos pasa a cada uno y como vivimos nuestra experiencia personal. Es verdad que hay historias mas atractivas o cool que otras, pero NO IMPORTANTE! Hay que vivir las nuestras, asi que Lolo...PONELE TODAS LAS PILAS A ESTE NUEVO PROYECTO! Es hermoso vivirlo a full, asi que les deseo todo lo mejor a ambos. BEso y te quiero muuuuuuucho
TuSis
pasa que la felicidad no vende. A vos te preguntan un dia cualquiera: "como estas?" "bien" (o enfaticemos) "muy bien!" y ya está, por más sincero, reflexivo y profundo que sea es muy bien ahí murió la charla. Estar bien tiene 0 rating. El amor fácil también.
Lo mejor para la convivencia Pablito!, disfrutala, vivila y elegila día a día, acaso no es eso el amor de pareja? elegirse diariamente?.
Cuesta hoy en día no dejarse invadir por los desamores y los fracasos (lo seran asi?) de las parejas de hoy, pero creo que en fondo todos aspiramos a un buen mañana. Nose por donde me llevará la vida pero se que lo di todo.
Besos!
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