Más allá de esta pequeñez (el volumen, para colmo se llama Una “novelita” lumpen), me resulta penoso que los libros sean, cada vez más, bienes al alcance de unos (cada vez más) pocos. Pensaba en esos asuntos y el cerebro me llevó irremediablemente a otro de los tópicos de moda, el e-book y el futuro del negocio editorial.
Tuve en este tiempo muchas discusiones al respecto y aun creo que es tempranísimo para augurar tantos cambios rotundos como se escuchan por ahí o siquiera para acordar con el amigo Tito Cozza de que el problema es principalmente económico (o “de oportunidad de negocio”, como dice él). Dejo a continuación (por falta de espacio) algunas de las últimas noticias que me han llegado al respecto:
- Una nota en El País, con un vaticinio por lo menos dudoso.
- Una nota en Perfil, con “las claves de lo que viene”.
- Una columna en Clarín, con la opinión de Rodolfo Terragno.
- Y la reciente noticia del fallo contra Google y su proyecto de biblioteca virtual.
Como bien pueden apreciar, el tema es y será de amplio debate en la célebre feria de Frankfurt aunque a nosotros dicho encuentro también nos resuene bastante porque nuestro país será el invitado de honor durante todo el 2010. Núcleo de debates y bastante críticas, la invitación instaló en el aire un interrogante irresoluble y no son pocos los que se preguntan si la Argentina, justamente hablando, hará un buen “papel”. Como decía Julio César, ¿alea jacta est?...