miércoles 10 de agosto de 2011

Elige tu propia aventura

¿A qué edad (33 en mi caso) uno puede ponerse nostalgioso sin culpa? En serio, me sorprende sobremanera que cada dos por tres estemos dándole vueltas a frases “como las de antes” o “te acordás de…”. Aunque la reincidencia, dicen los expertos, es agravante de cualquier delito debo admitir que en estos días volví a caer en la tentación de hundirme en el pasado.
Sucedió en primer lugar -¿dónde sino?- en la butaca de un cine, en el preciso momento en que los créditos finales de Super 8 (el último film del creador de Lost) me dejaron pidiendo más, repitiendo por lo bajo: “volvió, volvió la magia…”
¿Quién no se acuerda de Los Goonies, de Cuenta Conmigo, de ET, de las películas de zombies que nos dejaban excitados, temerosos y con la luz prendida toda la noche?
Bueno, Super 8 tiene un poco de todo eso y para quien hable de plagio no quedará otra que comprarle una entrada de Los Pitufos, que seguro es re-original y copada…
En fin, por si alguno no lo escuchó (dudo que sea posible ya que su nombre se usó hasta el hartazgo en la promoción) el productor del film es Steven Spielberg, que debe haber metido más de una cuña para armar esta emotiva historia de adolescentes, que muy graciosamente transcurre en el último año de su gloriosa década del ’70.
Para los amantes de Lost también hay buenas noticias ya que Jeffrey Jacob Abrams metió mucha cosecha propia: misterio del mejor, intriga y ese no se qué que tiene a la hora de crear de la nada un inigualable espíritu de comunidad.
Otra infidencia final, mientras nos íbamos al estacionamiento y charlábamos de aquellos Goonies, de las aventuras de juventud y la pérdida de inocencia, apareció otro nombre en mi cabeza: Sierra. Sí, así se llamaba la empresa que por ese entonces era para mí la quinta esencia de la magia, algo así como la Fábrica de Chocolate de Charly, pero de software.
Es cierto hay algo de nerd en la frase pero es que no hay nada comparable a los juegos de aventuras que traían ese inconfundible sellito ochentoso. King's Quest, Space Quest, Larry son todos nombres que me marcaron para siempre y que a esta altura merecen ser incluidos en películas como Super 8.
Un dato más: sólo por curiosidad gugleé el nombre de los famosos creadores de esos juegos (la pareja conformada por Roberta y Ken Williams) y no me quedaron dudas de que hubiese pagado por vivir algo de todo lo que ellos vivieron en esos años: el post hipismo, el boom de la informática, Sillicon Valley, ¡sus coqueteos con el porno! y el retiro absoluto en Los Cabos, México, con margaritas y mucho sol. Chapeau por ellos, por Spielberg, Abrams y por todos esos chicos que fuimos y que, espero, sigamos siendo.

3 comentarios:

Kuang Y dijo...

Sierra On Line. Que buenas memorias. No mencionaste al legendario Hero Quest o Quest For Glory?

Hablando de juegos, estaba limpiando mi casa el otro dia y encontre una agenda que usaba en la secundaria. En una de las paginas escribi una lista de juegos que "termine". Los hermanos Steinmann todavia tienen su lista?

Pablo dijo...

Jajajaja, ya la encontraré y te la mandaré por mail. Creo que te ganamos por dos juegos, el Willy Beamish y el Eco Quest...

mono dijo...

cómo? dijeron Sierra y no dijeron Lucas Arts?? qué les pasa??!!! Mi nombre igual es Sid Meier, creador de todas las versiones del Civilization, juego que consumió más horas de mi vida que el sexo. Para evitar la nostalgia creo que hay que amigar la infancia con el presente, guardarle un espacio cálido en el hoy, seguir jugando, permitirte llorar con el final de Toy Story 3.