lunes 24 de octubre de 2011

Los Miserables

No, la idea no es hablar de ningún político (haya ganado o perdido el domingo) sino de una suerte de “dupla del talento”, unida por esta esta caprichosa entrada y también, allá lejos y hace tiempo, por el famoso musical del título.
¿Cuáles habrán sido las casuales palabras que cruzaron Elena Roger y Gerónimo Rauch cuando se cruzaron por primera vez como integrantes del elenco argentino de esa obra? No lo sé (queda pendiente la pregunta) pero me animo a arriesgar que nada de lo que vendría después siquiera rondaba su más alocada imaginación.
Para ella, llegaría nada menos Londres, donde el mismímismo Andrew Lloyd Webber la eligió para convertirse en Evita, papel que le cambiaría la vida para siempre. Luego fue Piaf, en la capital inglesa y en Buenos Aires (el que no la llegó a ver, que lo lamente de por vida) y ahora se prepara para debutar en Broadway, nuevamente en la piel de Eva y acompañada por un Ricky Martin como El Che (¿no se los advertí?, este post está a años luz de hablar de política...).
Agrego nomás que el sábado tuve el enorme placer de volver a verla en un escenario, esta vez como cantante (en su denominada “gira despedida”) y les aseguro que la experiencia vale la pena y cada uno de los billetes que cueste la entrada: la aplaudí de pie, emocionadísimo y creo que me quedé corto.
Un poco más solapada, la historia de Gerónimo también merece mi más humilde reverencia. Hace poquito logré entrevistarlo y me hubiese quedado horas charlando con él de todo, de Mambrú (el grupo salido de Popstars que le hizo conocer sin flitros la histeria adolescente), de los musicales y de su propio GRAN paso. En su caso fue en Madrid, la ciudad que lo convocó especialmente para ser protagonista de Jesucristo Superstar y que luego lo adoptó como su hijo pródigo.
Curiosidades del destino, en una de nuestras citas más impensadas, mi mujer me llevó a ver la puesta de Jesucristo que provocó que los españoles lo llamen, fue en un teatro de San Isidro (una puesta amateur que le dicen) y ahí comprobé que sí, que el muchacho verdaderamente es un “elegido”.
Ya instalado en Madrid, se luciría luego en Chicago (¡hizo de Mary Sunshine!) y, de nuevo, en Los Miserables (esta vez como el gran protagonista Valjean). En la nota (realmente me enorgullece haberla concretado) Gerónimo me habló también de su nueva pasión -la lírica- de sus sueños, de su mujer (una española muy bonita, a quien conocí ese mismo día) y de varias cosillas más. Un lujo, bah.
Ah! ya que le tomamos prestado el título para esta entrada, les cuento para cerrar que Les Misérables ya tiene elenco confirmado para su nueva adaptación en cine. Anoten: Hugh Jackman, Anne Hathaway, Russell Crowe, Helena Bonham Carter y Geoffrey Rush. Comienzan a filmar en febrero, bajo la batuta de Tom Hopper, el galardonado director de El discurso del rey. Yo no me la pierdo.

3 comentarios:

MartinS dijo...

No me gustan los musicales

Anónimo dijo...

Una tónica muy Fernandaigliesistica...
me gusta



sofi

mono dijo...

que envidia que puedas hacer todo ese recorrido de obras teatrales. La emoción del arte es única.