miércoles, 30 de noviembre de 2011

Criminal Minds

Gafas negras (de esas que ahora volvieron a estar de moda), traje impecable, modales refinados y una bomba en el maletín. Esa es toda la imagen que aún hoy, a más de cuatro décadas s de su pase a la inmortalidad, se tiene del misterioso “DB Cooper” (ni su nombre real sabemos), responsable de haber logrado el único secuestro exitoso de un avión en la historia de los EEUU.
La semana pasada se cumplieron 40 años exactos de su particular hazaña y si bien los medios locales ni bola le dieron a esta interesante miscelánea, yo me crucé con su historia gracias a Breaking Bad, una serie que YA los invito (y conmino) a ver por televisión, DVD, Cuevana, o cualquier otro medio que les parezca.
La secuencia del plan de Cooper es realmente apasionante: luego de prenderse un pucho y bajarse una copa de Bourbon, el buen hombre llamó a la azafata, le pasó un papel con la amenaza (el clásico “tengo una bomba”), pidió 200 mil dólares en billetes sin numerar y cuatro paracaídas. Todo eso, sin que se le mueva un sólo músculo. Y saliéndose nomás con la suya.
El avión finalmente aterrizó en el aeropuerto de Seattle (su destino original), donde se realizó el intercambio: abajo los pasajeros, arriba el dinero y los paracaídas. Luego, con una tripulación reducida, retomó vuelo y ahí, en algún lugar entre Portland y Reno, Cooper saltó en paracaídas mientras los demás permanecían encerrados en la cabina.
Las escasas pistas, hallazgos y “confesiones” que se sucedieron después son por demás interesantes: en Wikipedia hay un lindo resumen con todas ellas así como las principales teorías sobre la verdadera identidad del malhechor.
Pensándolo apenas un poco, que yo me haya cruzado con esta historia gracias a Breaking Bad no tiene nada de casual ya que en ambas tramas subyace una idea principal: el peor criminal, el más perfecto, buscado y temido puede ser el ejemplar vecino de tu casa, padre de familia y abnegado profesor de escuela.
O, en un caso aún peor, una adorable ardillita... (gracias MALAS por hacerme conocer esa mirada).Enlace